Hoy que no estás, tu recuerdo es fuerte como
tu presencia, más tangible que el humo,
se va en el agua del tiempo y sus reflejos
que atan a su viaje mi sueño.
La tormenta de tu ombligo canta aún al fondo
de la sangre, está hecha de un nombre frágil
como el alba en que se inicia la luz o se
arrecia la noche.
¿Dónde cocinas el latido que señalan tus
piernas?
Todas las ausencias se juntan en tus manos.
¿Qué luces son de tu tristeza?
A ti regresan todos mis caminos, soy el que
busca tus jugos de irradación
contra los besos prestados al olvido.
Pedro Salvador Ale
Aromas
tu presencia, más tangible que el humo,
se va en el agua del tiempo y sus reflejos
que atan a su viaje mi sueño.
La tormenta de tu ombligo canta aún al fondo
de la sangre, está hecha de un nombre frágil
como el alba en que se inicia la luz o se
arrecia la noche.
¿Dónde cocinas el latido que señalan tus
piernas?
Todas las ausencias se juntan en tus manos.
¿Qué luces son de tu tristeza?
A ti regresan todos mis caminos, soy el que
busca tus jugos de irradación
contra los besos prestados al olvido.
Pedro Salvador Ale
Aromas

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